El término «Humpback Highway» se acuñó por lo constante y concentrada que es la migración. Cada año, decenas de miles de ballenas jorobadas migran a lo largo de la costa este de Australia por un pasillo predecible que va desde la Antártida hasta la Gran Barrera de Coral y viceversa. Unos investigadores, gracias al uso de marcadores satelitales y a los estudios aéreos, han confirmado este intenso flujo de tráfico, sobre todo en temporada alta, con cientos de ballenas que pasan por ciertos puntos cada día.






